Queridas familias:
Un año más confiáis vuestros hijos a la parroquia para participar en el campamento. Queremos transmitiros la alegría que esto supone para nosotros y para los monitores.
Es mi primer año en esta parroquia y no he podido dejar de percibir que el campamento ocupa un lugar muy especial en la vida de la comunidad. De algún modo, es uno de los ejes del curso, y no hay persona —jóvenes, adultos o niños— a la que no haya oído hablar de él con cariño.
El campamento no es una mera actividad de ocio. Es una experiencia concreta y práctica en la que los niños aprenden a convivir, compartir y vivir con otros. Y es precisamente en este ámbito de comunidad, cuando se cuida y se acompaña, donde también puede propiciarse un verdadero encuentro con el Señor.
Allí aprenden virtudes que fundamentan nuestra vida cristiana y social: la generosidad, la paciencia, la responsabilidad, la alegría, el servicio, el perdón y el cuidado de los demás. En lo sencillo de un juego, una excursión, una conversación o una oración, los niños aprenden a relacionarse con un “tú”, que nos ayuda a salir del “yo” y a descubrir que la vida se construye con otros y para otros.
Por eso, gracias de corazón por vuestra confianza. Rezamos para que este campamento sea para vuestros hijos una experiencia de alegría, amistad, crecimiento humano y encuentro con Dios.
Que DIOS os bendiga.
D. Bruno Jiménez
Consiliario Juniors Flor de Neu M.D.
Parroquia de San Roque y San Sebastián